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Lideres - 2021-10-11

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Las remesas rompen un récord histórico

PORTADA

(I)

Los emigrantes enviaron USD 2 008,6 millones en el primer semestre del 2021, un 43,62% más que el año pasado. Los ecuatorianos residentes en EE.UU., Italia y España cuentan sus historias. Los ecuatorianos que viven en Estados Unidos, España e Italia recuperaron sus trabajos desde inicios de este año y obtienen más ingresos, para apoyar a sus hijos y padres. Lorena, Rosa Castillo, Leonardo y Juan José Paredes emigraron hace más de una década. Su hija, de 33 años, se accidentó gravemente en una moto en junio del año pasado en Portovelo, cantón minero de El Oro. La operaron tres veces. Lorenacuentaqueporsegunda vez cambió su vida; la primera fue cuando en 2014 le detectaron un cáncerdemama,queyasuperó. Su oncólogo le dijo en septiembre del año pasado que está fuera de peligro. Para ayudar en la recuperación de su hija decidió no regresar a Ecuador y seguir trabajando en Milán, Italia. Se fue hace 23 años de Portovelo. Antes enviaba USD 300 mensuales, pero desde el accidente son 700, para las medicinas y atención. No solo ella envía más dólares. Los emigrantes ecuatorianos que viven en Estados Unidos, España e Italia, como Lorena, recuperaron sus trabajos y comenzaron a mandar más remesas, para mantener a sus familias, comprar medicinas, invertir en la construcción de casas o compra de terrenos. Este fenómeno se refleja en el aumento de las remesas. Durante el primer semestredeesteaño,Ecuador recibió un récord histórico de remesas. Fueron USD 2 008,68 millones, que representaron un crecimiento del 43,62% respecto del mismo período del año pasado. En ese entonces fueron 1 398,62 millones. Lorena trabaja en el cuidesistió dado de personas de la tercera edad a domicilio. Acude a sus casas para darles asistencia de todo tipo, desde cuidados, paseos y hasta la colocación de inyecciones. Antes de enterarse de su enfermedad, tenía decidido que regresaría en el 2015 al país, para vivir en la casa que había construido con el dinero que enviaba cada mes. Pero cuando supo que las quimioterapias le costarían USD 250 semanales en Ecuador, dinero que no tenía; en Italia su tratamiento no le costó nada, porque todo fue cubierto por la seguridad social. Cambió sus planes y se quedó en Milán. El cuencano Leonardo, de 52 años, vive en Nueva York desde hace 25 años. Nunca pensó en regresar al Ecuador, pero con la pandemia sus planes se modificaron. Hasta el año pasado solo enviaba dinero para ayudar suspadresyasushermanos. No quería realizar ninguna inversión en el país. Pero en el confinamiento cambió de idea. Luego de que la economía se reactivó en Estados Unidos, recuperó sus dos trabajos. Labora de lunes a domingo para comprar una casa en Cuenca. Hizo un préstamo hipotecario,porloqueenvíamás dinero. Antes eran USD 300 al mes, ahora son 1 200. “Quiero pagar la casa en unos 10 años y regresar definitivamente al Ecuador”, decía el cuencano, mientras viajaba a mediados de septiembre pasado en la línea 7 del metro, que conecta Queens con Manhattan. En Nueva York también vive el músico Juan José Paredes, quien es director de laagrupaciónChotaMadre, que se fundó en esa ciudad. A más de la música, él labora en la instalación de sistemas de aire acondicionado en grandes edificios, hospitales y colegios de esa urbe estadounidense. “La pandemia y las muertes nos ponen a pensar que lo único que tenemos es la familia y no queremos que corran riesgos por situaciones económicas y puedan estar tranquilos en la casa”. Por eso y pese a las complicaciones, no deja de enviar USD 500 al mes para la manutención de su familia. En España está radicada RosaCastillo.Suhijasecasó recientemente y la meta de la emigrante es comprar un terreno para ella. Como todohavueltoalanormalidad en Bilbao -cuenta- también haymástrabajoymásingresos. Está fuera de su natal El Oro desde hace 15 años. Con ese buen panorama hizo un crédito en un banco con una tasa de interés del 6%parafinanciarelterreno. Tenía pensado hacerlo en Ecuador, pero le cobraban una tasa del 12% al 15%. Ayuda a su familia con envíos mensuales de USD 700 a 800, que se emplean en la compra de víveres, pago de servicios y la medicina de su madre, que tiene 75 años. Castillo trabaja de lunes a domingo en el cuidado de personas adultas mayores.

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