Publication:

Lideres - 2021-10-11

Data:

Los CEO van por la digitalización

ALENTO HUMANO

(I)

En junio del año pasado, la cooperativa de ahorro y crédito Cooprogreso adaptó la tecnología para facilitar la atención a sus socios y generó nuevas herramientas de trabajo para sus colaboradores. María Elena González, gerenta nacional de Talento Humano de esta organización, considera a este proceso como una innovación, que surgió a raíz de la pandemia, para hacer frente a una nueva realidad en la organización laboral. Estos cambios son una nueva forma de repensar a las empresas para mejorar su desempeño. Lo están haciendo los ejecutivos del mundo y, también, de Ecuador. La consultora PwC realizó un estudio a escala mundial sobre los aspectos de la estrategia de su fuerza laboral que están cambiando para lograr mayor competitividad en la organización. En Ecuador participaron 40 directivos. Los CEO encuestados indicaron que las principales acciones se centraron en cambiar el enfoque en la productividad, a través de la automatización y el uso de la tecnología, seguido por cambios en la cultura y el comportamiento en el lugar de trabajo. Esa orientación se muestra en Ecuador, según los datos presentados en julio. Hay una tendencia en priorizar al capital humano, por lo que se busca mantener altos niveles de empleo, seguido por la creación de una fuerza laboral capacitada, educada y adaptable; y velar por la buena salud y el bienestar de los trabajadores. El 37% de los ejecutivos realiza o considera hacer cambios en el propósito de su organización. EnCoo progresos e cambió, dice González,pa raque los colaboradorestengan ala tecnología como un aliado, para sus roles y funciones. Por esa razón -asegura-, la pandemia no generó inestabilidad laboral sino un crecimiento profesional con nuevas competencias. Antes de la crisis sanitaria,la cooperativa contaba con 380 colaboradores y actualmente son 450 a escala nacional. Un grupo trabaja de forma presencial y otro hace teletrabajo, dependiendo de los cargos o funciones, porque se flexibilizó la forma de laborar. Esta transición, que empezó en junio, se emprendió con un pro ceso llamado ‘cultura organizacional de crecimiento e innovación’. Bajo este paraguas, los colaboradores reciben entrenamiento y una inmersión a la innovación. González asegura que se adaptaron, siendo resilientes. “Esta nueva cultura organizacional nos ha brindado herramientas para hacer frente a este cambio”. Eso ha hecho que haya más agilidad en el trabajo, bajo su propia filosofía, llamada FASE, que significa fácil, ágil, simple y excelencia. “Los colaboradores sienten y dicen que ha habido una forma distinta de hacer las cosas y que se sienten más útiles y productivos”. Con la automatización crearon un nuevo canal de servicios, a través de cuatro quioscos transaccionales,que funcionan desde hace seis meses. Ahí se realiza n los trámites financieros, que antes se hacían en ventanilla o en el balcón de servicios. Por ejemplo, la apertura de cuentas y el otorgamiento de créditos son 100% digitales. Esta nueva cultura orga ni zac ional generarán uevasp lazas de em pleo en Tena, Guayaquil, Durán y Latacunga.Estainstituciónabrirá endiciembrecuatronuevasagencias en esas ciudades, con las que serán 28 en todo el país. ▶ Las inversiones digitales Los CE O, a escala mundial, coloca ron en primer lugar la creación de una fuerza laboral capacitada, educada y adaptable, como una prioridad que las empresas deberían ayudar a lograr. También, un número creciente de directores ejecutivos busca impulsar la competitividad de su organización a través de inversiones digitales en la fuerza laboral; el 36% apunta a centrarse en la productividad a través de la tecnología y la automatización. Este resultado es más del doble de la proporción de los CEO que dijeron lo mismo en 2016. En Ecuador se identificó que el 51% de los participantes espera incrementar en un 10% o, incluso por encima, su inversión en transformación digital. En el caso de las empresas familiares, la décima encuesta global de la firma PwC, el 47% de los directivos siente que tiene sólidas capacidades digitales; esta es una percepción favorable en comparación con el promedio global, donde solo el 38% siente que estasson fuertes en su organización. Sin embargo, no es una prioridad para su organización. El aumento del uso de nuevas tecnologías aparece en segundo lugar, mientras que la mejora de sus capacidades digitales es quinto. Por eso, los resultados de la encuestamuestran que se habla más de digitalización que de acción. Adicionalmente, se encontró que la crisis del covid-19 revela que aquellos que ya se habían embarcado en su viaje digital estaban mejor ubicados en esta emergencia. Y quienes no hacen de la digitalización una prioridad y no han progresado en este campo se enfrentarán a desafíos importantes para proteger su legado.

Images:

© PressReader. All rights reserved.